Archive | Museos RSS feed for this section

Más allá de Altamira

21 Abr

Europa cuenta con varias decenas de cuevas decoradas, muchas de las cuáles son visitables. Ménsula Ediciones ha editado una nueva guía, Más allá de Alramira. Guía de las cuevas decoradas de la Edad del Hielo, donde se recogen todas aquellas cavernas, museos y centros de interpretación que muestran y explican el arte rupestre paleolítico en España, Portugal, Francia, Italia e Inglaterra. Todas y cada una de ellas se acompañan de fotografías o dibujos, así como de la descripción de los datos prácticos necesarios para preparar la visita.

Su autor es Paul G. Bahn (Kingston upon Hull, 1953) es un arqueólogo británico, traductor, escritor y divulgador que ha publicado acerca de un enorme conjunto de temas relacionados con la Arqueología y, sobre todo, con el arte prehistórico. Cursó sus estudios en la Universidad de Cambridge, donde se doctoró con su tesis sobre la prehistoria de los Pirineos franceses. Interesado por el arte prehistórico de todo el globo, estuvo unos años realizando estudios arqueológicos en la isla de Pascua. También formó parte del equipo que descubrió e investigó la primera cueva con arte rupestre paleolítico conocida en las Islas Británicas, Creswell Crags. Es uno de los editores de la revista Archaeology, publicación bimensual del Archaeological Institute of America.

El libro está disponible en cualquier librería por 19,95 €.

El catálogo digital de libros del Metropolitan de Nueva York

9 Jul

Hace unos días descubrimos en la página del Museo Metropolitan de Nueva York que habían colgado la friolera de 372 libros y catálogos de exposiciones en su página web.

Como sabéis el Museo Metropolitan surgió de un impulso privado. Varios millonarios coleccionistas de arte decidieron unir sus colecciones en un solo museo creando una de las exposiciones más grandes, más ricas y más increíbles de todo el mundo.

Metropolitan_NewYork_net

La vocación universal del museo se refleja en sus publicaciones de forma que es posible encontrar libros sobre todo tipo de disciplinas arqueológicas, artísticas y de las bellas artes, de cualquier época y de cualquier lugar. Desde el arte asirio hasta la obra de Zurbarán, pasando por tapices, armas de fuego y cerámicas orientales. Además de las monografías y los catálogos también es posible bajarse guías didácticas dedicadas a temas concretos.

En definitiva un caudal de información y recursos de primer nivel al servicio de todos que nos ha parecido una maravilla. Este enfoque universal tan ambicioso otorga una perspectiva que se pierde en un país como España donde abunda el estudio local, muchas veces promovido por un sentimiento mal entendido de amor a la tierra, otras patrocinado conscientemente para reinvindicar un pasado inexistente a realidades históricas que pasan a ser más importantes que las propias personas que los conforman, sus derechos universales y sus deberes.

Tesoros de los almacenes

25 Jun

Debería estar prohibido por ley que un cuadro de El Bosco o de Velázquez viviera en un almacén. No vamos a decir que hay que abrir museos hasta acabar con sus almacenes, que no estamos para dispendios. Pero sí sería muy razonable que tantos y tantos museos provinciales que hay expusieran los buenos cuadros que se ocultan en los almacenes del Prado de forma permanente. Pero no, optan por exponer tantos y tantos cuadros de medio pelo, bien porque es lo que tienen, bien porque son de los artistas del lugar, sea del listo que hay cada siglo que se fue a estudiar pintura a Madrid, sea del listo que hay cada siglo que supo ir de artista en su pueblo aunque fuera un pintamonas…

Belleza encerrada_desnudo_en_la_playa_Fortuny520_Museo del Prado

El caso es que podrían hacerse museos provinciales temáticos solo con los fondos del Prado, lo que redundaría en beneficio de todos. De los españoles porque tendríamos los cuadros a la vista; del Prado porque movería su colección; de los museos provinciales porque igual hasta los visitantes no saldrían decepcionados de la visita…

Sirva esta digresión como introducción más o menos afortunada para hacernos eco de la última exposición temporal que ha planteado el Museo del Prado: La belleza encerrada. De Fra Angelico a Fortuny. Que para qué va a gastar en traerse cuadros de fuera, cuando tienen en los almacenes para tapizar las paredes de todos los museos provinciales de España. Pues eso. Así que han decidido sacar joyitas que no exponen habitualmente. ¡¡280 obras!! ¡¡17 salas!! Ole, ole y ole. ¿Quién ha dicho que estamos en crisis?

Que si un Fra Angelico, que si dos Boscos, que si un Brueghel, que si un Velázquez, que si trece Goyas… Vamos. Un escándalo. Cabe preguntarse si tan difícil es colgar un cuadro, porque a uno que cambiaran al día, pues al año iban moviendo todo. Y aprovecha uno para limpiar bien la pared y el marco del cuadro por arriba. ¡Qué menos que una vez al año!

Belleza encerrada_Hieronymus_Bosch_053_Wikipedia

En definitiva. Que tiene buena pinta y parece que merece la pena. No parece que sea para perdérselo. No tendrá el glamour de Dalí, ni será tan snob como ir a ver las exposiciones super-intelectuales del Thyssen. Pero hay unas cuantas joyas de manual, así que todos a Madrid.

El museo de Avilés

13 May

La semana pasada se inauguró un nuevo museo en la villa de Avilés dedicado a la historia de la ciudad. Se ubica frente a la antigua iglesia de san Nicolás, hoy iglesia conventual de los padres franciscanos.

Museo de Aviles_Fachada

Es un edificio de nueva creación que se distribuye en cuatro plantas. En la planta baja está la recepción pero la visita se inicia en la planta cuarta donde hay expuestas cuatro parejas de objetos que resumen de un plumazo la historia de Avilés: dos bifaces, dos capiteles medievales, dos tubos de cerámica para la conducción de agua de la época moderna, una pequeña máquina-imprenta y una maqueta industrial.

La siguiente planta desarrolla el crecimiento de la ciudad desde su fundación en época medieval hasta la época moderna. Se explica con detalle el surgimiento de la misma a partir de la rica documentación conservada en el archivo municipal, como por ejemplo el famoso fuero de Avilés firmado por Alfonso VI en 1055. Predomina el uso de las pantallas con vídeos e interactivas para desarrollar contenidos concretos. La segunda mitad de la sala desarrolla las noticias que tenemos de la villa en época moderna y de sus personajes más importantes como el Adelantado de la Florida o el artista Juan Carreño Miranda.

Museo de Aviles_Recepcion

La segunda planta se dedica a la ciudad burguesa y a la ciudad industrial. Aquí se concentran los contenidos refrentes al puerto, el comercio con América, la llegada del ferrocarril, el nacimiento de la prensa… En la época industrial el protagonismo indiscutible lo tiene, sin lugar a dudas, la creación de ENSIDESA, hoy Arcelor-Mittal, cuya influencia ha sido decisiva para comprender el Avilés de hoy y Asturias.

Se trata de una exposición moderna, que ha apostado por las nuevas tecnologías, con recursos interactivos interesantes. Por ejemplo puede uno indicar su nombre y su mail para que le envíen a casa una carta de vecindad medieval a su nombre; o hay un juego de palanca que imita a una máquina recreativa en plan Las Vegas con el que si tienes suerte se ilumina un Tocóte, en alusión a las famosas viviendas obreras, o Tocaráte si tienes peor suerte.

Museo de Aviles_Planta cuarta

Lo peor el ruido que provoca una música ambiente repetitiva y machacona que se oye en todo el centro y que a partir de los diez minutos obliga a preguntarse dónde estará el pianista para pegarle un tiro…

El Museo Arqueológico Nacional de Nápoles

6 May

El Museo Arqueológico Nacional de Nápoles está considerado uno de los mejores museos de Italia, lo cual es tanto como decir que se trata de uno de los mejores museos arqueológicos del mundo. Su origen se remonta al reinado de Fernando IV de Nápoles, monarca que en 1777 encargó al arquitecto Ferdinando Fuga la reforma del Palacio de los Estudios Reales -que hasta entonces servía de sede a la universidad-, con la finalidad de convertirlo en biblioteca y museo real.

Viaje a Nápoles y Campania. Octubre de 2012

En las décadas posteriores el edificio fue objeto de diversas reformas, ampliaciones y cambios de uso. En 1925 se habilitó una nueva sede para la biblioteca y en 1957 finalizó el proceso de vaciamiento de los fondos no arqueológicos, con el traslado de la colección de lienzos al palacio de Capodimonte. El año siguiente el gobierno italiano lo convierte en museo arqueológico nacional.

Su discurso expositivo sigue aún muy influenciado por la organización de las colecciones promovida por Fernando Orsi a principios del siglo XX, que en su tiempo resultó revolucionaria pero que a día de hoy evidentemente resulta obsoleta. De hecho está en curso un ambicioso programa de adecuación de las instalaciones y de reordenación de las colecciones que, crisis mediante, debería culminarse en los próximos años. Por este motivo no todas las colecciones son accesibles al público, aunque afortunadamente el museo no ha llegado a cerrar en ningún momento (a diferencia del Arqueológico Nacional de Madrid, por ejemplo).

Viaje a Nápoles y Campania. Octubre de 2012

De sus fondos hay que destacar en primer lugar la antigua colección de Isabel de Farnesio de escultura, que ocupa buena parte de la planta baja del museo y que está compuesta por un soberbio conjunto de piezas griegas, helenísticas y romanas. Se incluyen algunos ejemplos emblemáticos, como el conjunto recuperado de las termas de Caracalla de Roma por el papa Alejandro Farnesio (Pablo III) en 1546, en el que sobresalen el impresionante grupo conocido como El Toro -el de mayor tamaño de todos los conservados de la Antigüedad- y el Hércules Farnesio.

Viaje a Nápoles y Campania. Octubre de 2012

Pero lo que otorga identidad propia al Museo Arqueológico de Nápoles, además de fama universal, es sin duda el conjunto procedente de los yacimientos sepultados por la erupción del Vesubio del año 78 (Stabia, Herculano, Oplontis, Pompeya…), y particularmente la fabulosa colección de frescos, la más importante del mundo antiguo. Buena parte de estos materiales fueron recuperados durante las exploraciones promovidas por Carlos III de España. A ellos posteriormente se agregaron diversas donaciones y adquisiciones de fondos privados (colecciones de Stefano Borgia, Santangelo, Stevens, Spinelli…), así como materiales recuperados en actuaciones arqueológicas recientes.

Viaje a Nápoles y Campania. Octubre de 2012

En este momento buena parte de la estatuaria de Pompeya y Herculano no está expuesta al público, aunque el visitante no debe preocuparse, ya que tendrá suficiente para regalarse la vista. Podrá contemplar por ejemplo el archiconocido mosaico de la casa del Fauno, que reproduce la Batalla de Issos, que enfrentó a Alejandro Magno con Darío I, o la ya mencionada colección de frescos, cuya restauración finalizó en 2009 y que está integrada por más de 400 piezas. Entre las mismas se incluyen representaciones de los 2º, 3º y 4º estilos de la tipología de August Mau. La ausencia del 1er estilo tiene una justificación estética: al carecer de representaciones figuradas no suscitó suficiente interés en los primeros excavadores de Pompeya y Herculano, razón por la cual estos frescos no fueron arrancados y permanecen aún en su lugar de origen.

Viaje a Nápoles y Campania. Octubre de 2012

La nueva exposición pretende evocar los ambientes y situación en la que se disponían originariamente estos murales, por lo que varias salas están dedicadas monográficamente a las villas más importantes: Boscoreale, la Casa de los Dióscuros, la Casa de Meleagro… Las condiciones de exhibición son óptimas, otorgando el protagonismo de la iluminación a la luz natural convenientemente tamizada. Desgraciadamente la climatización de las salas parece que no es la más adecuada, por lo que los vigilantes tienen la mala costumbre de abrir las ventanas que dan al ruidoso y contaminado Nápoles.

Otra colección destacada es la conocida como del Gabinete Secreto, en la que se agrupan mosaicos, frescos, esculturas y piezas muebles que tienen como nexo de unión una temática de carácter erótico. Durante mucho tiempo su visita estuvo restringida y aún hoy en día los menores deben acceder acompañados por adultos. Asimismo no se deben pasar por alto las salas dedicadas al Nápoles antiguo, en las que se agrupan los materiales del antiguo yacimiento helenístico de Partenope, y en las que se exhibe una selección de piezas muebles de uso cotidiano: vidrios, bronces, vajillas de plata, piezas de hueso, etc… Tampoco conviene olvidarse de los espacios dedicados al material numismático, al mundo egipcio, la colección epigráfica…

Artemis Efesia

En fin, todo un universo de piezas arqueológicas excepcionales, en el cual no tienen cabida el material de relleno, ni los audiovisuales y equipamientos interactivos, elementos que se tornan en imprescindibles en los museos arqueológicos que tienen poco que ofrecer. Esta riqueza y excepcionalidad son los factores que ha convertido al Museo Archeologico Nazionale di Napoli en uno de los museos más famosos del mundo y en un lugar de visita obligada para todos los amantes de la Antigüedad clásica.

Arte sin artistas

6 Ene

Hace unos días leímos en hoyesarte.com la noticia de una nueva exposición temporal en el Museo Arqueológico Regional de Madrid dedicada al mundo paleolítico cantábrico.

Arte sin artista_01

A partir de la excusa del espectacular ciclo de arte rupestre cantábrico esta institución ha planteado una muestra que incluye piezas únicas de arte mueble. Se acompaña de todos los demás argumentos necesarios que explican las formas de vida durante el paleolítico superior y su evolución a lo largo de tan largo periodo de tiempo.

La exposición se inició el 18 de diciembre de 2012 y tendrá sus puertas abiertas hasta el día 7 de abril de 2013. Es una buena excusa para hacer una excursión hasta la capital y pasar una mañana por Alcalá de Henares.

La foto la hemos tomado prestada de la web del propio Museo Regional de Alcalá.

La Ciudad de la Cultura

20 Oct

Seguimos explotando la vis galaica. Otra cosa interesante para ver en Galicia es una exposición temporal que hay en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela, titulada Gallaecia petrea.

En primer lugar prepárense todos para reir y no parar. Ríanse de las Olimpiadas de Barcelona ´92, de la Expo de Sevilla, las urbanizaciones de Paco el Pocero o de La Laboral de Gijón. La palabra desproporción alcanza un nuevo significado después de ver la Ciudad de La Cultura de Santiago de Compostela.

Que no se sorprenda el visitante, que verá cerrando el horizonte de Santiago estos majestuosos edificios con forma de olas, pero no encontrará ni un triste cartel que le diga por dónde acceder en coche. Spain is different, ya se sabe.

Que no se sorprenda el visitante cuando llegue al aparcamiento y vea que el diseñador que lo discurrió lo dispuso más alto que los edificios, para que destaque la explanada del aparcamiento, no las construcciones. Humildad fingida, que ya verán dentro.

Que no se sorprenda el visitante cuando observe el aparcamiento vacío. No es una película de miedo. Es que quién va a ir a perderse a las afueras de Santiago de Compostela con todo lo que hay para hacer en Galicia (sus costas, sus restaurantes, sus catedrales, su animada vida urbana, sus fiestas y sus gentes).

Que no se sorprenda el visitante ante la magnificencia de la arquitectura, esos bloques de piedra para techar. ¡¡Piedra en bloques!! Nada de lajas de pizarra. Piedra, mucha piedra, por todos lados. Y hormigón. Porque para aguantar toda esa piedra tiene que haber hormigón ahí debajo para construir seis torre gemelas en Nueva York. Eso sí, sólo verán ustedes piedra.

Un edificio, dos, tres, cuatro, el agujero de otro, una plazoleta, otra plaza… Una cafetería casi vacía y enfrente la ¡Biblioteca de Galicia! Claro hombre, si yo venía aquí a sacar un libro prestado, a las afueras de Santiago, para luego ir a la playa a leerlo… Sí, ya sé que es la era pre-e-book y que San Google tiene al beato Google-books, pero es que soy un clásico… Uy, si me he olvidado el carnet. Bueno: vuelvo el lustro que viene, que esto me queda tan a mano y está tan bien indicáu… Cuenta la leyenda que se han vaciado unas cuantas bibliotecas gallegas para dotar de fondos a esta revolucionaria institución.

Bueno. La exposición temporal la dejamos para la siguiente, porque sólo la Ciudad de La Cultura ya supera con creces la dimensión de una entrada de blog razonable.

Acabaremos con la reflexión de ¿y por qué? Barcelona ´92 colocó a España y a la ciudad catalana en el mundo. La Expo de Sevilla idem. Entre las dos nos animaron el PIB un par de puntos y nos dieron una miniera de crecimiento. Las urbanizaciones de Paco el Pocero no tiene perdón, la verdad. La Laboral de Gijón, por más que queramos criticarla, es un edificio que ya existía, fruto de la megalomanía de un ministro falangista de Franco… Algo había que hacer: o lo dejábamos caer o lo utilizábamos.

¿Pero, y esto?, que diría un gallego.

El Museo Nacional de Ciencia y Tecnología

5 Oct

Uno de nuestros amigos ha visitado la sede del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología en A Coruña y nos ha pasado sus impresiones para nuestro blog. Este museo fue inaugurado en mayo por los Príncipes de Asturias. Se trata de un proyecto del gobierno Zapatero, seguramente pensado para mayor gloria del final de su segunda legislatura; sin embargo, al adelantar las elecciones (y no cumplir los plazos) se lo ha llevado el siguiente…

Este Museo tiene, hasta ahora, dos sedes. La primera está en Madrid, y según su web es provisional, de forma que comparte ubicación con el Museo del Ferrocarril del Paseo Delicias. La segunda es la inagurada en A Coruña, según parece como primera ventana del museo hacia el resto se España, ya que tiene vocación de abrir varias sedes por todo el territorio nacional.

En A Coruña ha ocupado el edificio de cristal, un enorme edificio que está más allá del estadio de Riazor. Lo primero que sorprende es la entrada, que está por detrás, no por el esperable lado del paseo marítimo. Lo segundo que llama la atención es que de las ocho plantas sólo se han inagurado cuatro.

El personal del museo te insisten en la hora a la que hay que ir a ver a Pepexán y su compañera. Se trata de dos robots que introducen la entrada. Parecen pensados como enganche para los niños, y a determinado rango de edad, sin duda les llamará la atención. A nosotros nos pareció que se da demasiado a bombo a un recurso simpático pero que hace un discurso excesivamente largo, que intenta tener gracia sin conseguirlo, y que ha nacido ya viejo (C3PO se movía con más agilidad hace treinta años).

La primera sala visitable incluye una miscelánea dedicada a la tecnodiversidad (a través de la evolución u múltiples tipos de martillos), a piezas de laboratorio de física y química, a patentes de objetos cotidianos (como las cuchillas de afeitar), un rincón chapuzas para montar y desmontar trastos, y una zona de curiosidades.

La segunda sala se llama “mayúsculas” y se dedica a máquinas de grandes dimensiones como una linterna de la torre de Hércules, un alambique gigante del siglo XVIII o el primer ordenador que hubo en España, de 1959, cuyo tamaño es como el del salón de un piso actual.

La sala “patrimonio” recoge varios objetos del siglo XVIII como un astrolabio, un sextante, un reloj de sol… Hay también una galería de innovadores españoles, y finalmente la sala Iberia, que contiene el morro del avión Jumbo Lope de Vega, que sirvió para la compañía Iberia, que en 1981 transportó a España el Guernica de Picasso desde Nueva York. Completan la sala otros elementos como la turbina de un motor de un Boeing 747, una sección de un ala o unas cajas negras de avión.

En general los museos de ciencia siempre nos han parecido atractivos. Aunque no tengan un hilo conductor claro o definido, siempre tiene recursos y objetos sorprendentes y muy atractivos. En este Museo nos ha gustado que sus paneles están en tres idiomas, pero no con el texto repetido en esos tres idiomas, sino con una parte de la historia en castellano, otra en gallego y otra en inglés. Sin duda una buena forma de fomentar el plurilingüismo sin agobiar y de forma dinámica. La sala patrimonio es un poco sosa; la sala miscelánea es un poco caótica y confusa, pero sus argumentos parciales son interesantes.

La mejor sala, sin duda, es la sala Iberia, dedicada al avión. No es apta para temerosos del aire, porque al ver los materiales tan ligeros con los que se hace el avión (aunque sean de la mayor resistencia), alguno igual no vuelve a pisar un aeropuerto… Pero es impresionante ver una sección de un avión tal cual, con el descomunal tamaño de una de las naves más grandes que han surcado el aire. Se puede subir por una escalera viendo sus diferentes plantas, zona vip incluida, cuyas butacas tipo “de cine” harían palidecer al dueño caradura de Ryanair. Lo mismo sucede con la turbina, un amasijo de metal descomunal ante lo cual uno se pregunta, ¿cómo vuela esto?

Así que la exposición es más que recomendable, sin que por ello podamos obviar una reflexión sobre lo que ha sido la política cultural de los últimos años. Un auténtico despropósito. Cuando uno ve un edificio tan inmenso, que se hizo sin conocer su destino final y que se llenó con este museo como solución para darle contenido, que el proyecto era tan faraónico que se dejó a medias, cuando ve uno la cantidad de personal y de recursos que supondrá el mantenimiento de este edificio, se pregunta uno, ¿a dónde vamos? De dónde venimos, ya lo sabemos: de la insesatez. Pero, ¿a dónde vamos?

A Coruña es una ciudad española importante, la nº 17 por población, pero esta oferta cultural nos parece exagerada. Recordemos que tiene un museo de bellas artes, un museo arqueológico de la ciudad, la torre de Hércules, un acuario y el extraño complejo de la Domus, que viene a ser otra especie de museo de la ciencia… No dudamos que hay que evitar que todos los museos estén en Madrid y Barcelona, y sin duda es mejor gastar el dinero en esto que en construir más pisos en primer línea de playa pero, ¿habrá gente para visitar todo y tanto?

La Quinta de Selgas

21 Sep

Como prometimos en la entrada anterior, hoy os contamos algo sobre la Quinta de Selgas, situada en El Pito, en Cudillero. Este palacete fue contruido por la familia Selgas a finales del siglo XIX y está considerado como el “Versalles asturiano”.

La familia Selgas disponía de un rico patrimonio, especialmente el hermano mayor, Ezequiel, que permitió que otro de sus hermanos, Fortunato de Selgas Albuerne, pudiera dedicarse al diletantismo, a la promoción de las artes, a la arqueología y a diseñar una casa familiar de corte historicista que adornó con todo tipo de obras de arte.

El palacete se dispone entre dos grandes jardines, uno diseñado al estilo francés de Versalles (geométrico, adornado por esculturas, urbanizado y abierto) y otro diseñado al estilo inglés (boscoso, cerrado, con caminos laberínticos).  No se trata de unos jardincillos, sino que tienen una extensión notable, especialmente el jardín inglés, en el que llegó incluso a hacerse un lago artificial y unos invernadores para surtir de plantas a los jardineros.

El edificio cuenta en la planta baja con una biblioteca y un comedor, al que adosa un pequeño comedor de verano que deja a todo el mundo con la boca abierta por su elegancia, desperando en cualquiera el deseo de tener una salita así en nuestra casa para desayunar… Además hay varias salas entre las que destaca un salón de baile hecho a imitación del gran salón de los espejos de Versalles.

En la planta alta se encuentran las habitaciones, cada una de un estilo diferente (francés, pompeyano…), una para cada hermano de la familia, adornada con cuadros y antigüedades de primer nivel. Así a lo largo de la visita lo mismo se puede ver un Greco que un Goya. Aparte de su cama con dosel, todos los dormitorios tienen su escritorio, sillas, sillones y un coqueto servicio en esquina con armarios, espejos y lavamanos para el aseo personal. Sin duda un elemento más que sorprendente. Todas ellas tienen su techo pintado por Casto Plasencia, uno de los artistas de la colonia de Muros.

En la parte trasera del palacio se encuentra el pabellón de los tapices, que alberga una colección de tapices, obviamente. En ella se ha dispuesto la exposición temporal con los bodegones de Meléndez al que dedicamos una entrada anterior.

Después de pasear por el jardín inglés la visita finaliza en el Museo Escolar, inagaurado en el año 2000, que recoge el material de estudio de una escuela de principios del siglo XX. La familia Selgas, como buenos mecenas, beneficiaron ampliamente su propia tierra, pagando la construcción de unas enormes escuelas públicas, o de la iglesia del pueblo. Con su financiación Fortunato de Selgas llegó a restaurar la iglesia de San Julián de Los Prados, en Oviedo.

La visita está bastante limitada. Está prohibido hacer fotos, no se deja utilizar el móvil, no se puede tocar nada (obviamente), hasta el punto de que se pone a los visitantes unas zapatillas al entrar en la casa para evitar dañar los suelos de la Quinta, ya que cada uno tiene un diseño diferente. La visita es guiada; en nuestro caso fue con audioguía, y dura unas dos horas. Se puede criticar el contenido de la audioguía, que parece escrito por un historiador del Arte para historiadores del Arte, es decir, con más autocomplacencia que sentido didáctico, y sobre todo, un poquito largo. Como quiera que sea, resulta útil y efectivo.

En definitiva, una visita más que recomendable, del mejor ejemplo asturiano de lo que fue el fenómeno del coleccionismo y el mecenazgo de las familias pudientes tan conocido y presente en otras partes del mundo. Familias como esta son las que constituyeron las colecciones del Metropolitan de Nueva York, por poner un ejemplo de sobra conocido. A escala más reducida, pero igualmente singular, tenemos en Asturias, en un concejo tan bonito como Cudillero, la Quinta de Selgas.

Si queréis una descripción más detallada del palacete, pinchad aquí.

Fruta de verdad, como era antes…

14 Sep

La Fundación Selgas-Fagalde y el Museo del Prado se han puesto de acuerdo para organizar una exposición con un gran número de bodegones de Luis Meléndez, que se puede visitar hasta el día 23 de septiembre en la Quinta de Selgas, en El Pito, en Cudillero, a pocos kilómetros de Avilés.

Estos cuadros forman parte de una colección que se le encargó a Luis Meléndez con el fin de decorar el futuro Museo de Ciencia Natural. Aunque el encargo fue suspendido y no se finalizó, el pintor llevó a cabo la confección de más de cuarenta, que forman parte de los fondos del Museo del Prado.

Lo más interesante de los cuadros es que su autor intentó ir reflejando uno a uno, diferentes alimentos, principalmente frutas y verduras, con un ajuar procedente de las diferentes regiones de España. La perfección de la pintura, la minuciosidad de los detalles y el brillo de los colores acercan estos cuadros a la estética de la pintura flamenca al óleo sobre tabla.

Una amiga nuestra nos comentó su principal sorpresa cuando vio la exposición: el realismo de la fruta, sus imperfecciones, la diferencia entre unos ejemplares y otros, la fruta con manchas, con pequeñas picaduras, con un lado pocho… Cosas que hoy en día no estamos acostumbrados a ver en este mundo de consumo de cosas perfectas, todas iguales, todas garantizadas, todas insípidas.

Queda sólo una semana para visitar la exposición, pero os animamos a ir. La entrada es cara, 9 euros, pero la exposición lo merece porque incluye la visita a la Quinta de Selgas, una casa de fines del siglo XIX y XX a la que dedicaremos otra entrada. Merece la pena porque es difícil entrar en este edificio, un museo visitable, pero completamente privado y con muchas restricciones fuera de estas ocasiones especiales.